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martes, 27 de mayo de 2014

Experiencia personal con una Moldavita

El siguiente testimonio nos fue enviado el 19 de Mayo por un geólogo chileno, a propósito del artículo «Moldavita: La Llave Cósmica para la Transformación de la Conciencia», publicado recientemente en este blog:
No sé si te conté, pero yo tenía una moldavita pequeña como talismán, que llevaba colgada de mi pecho en una cadenita... Desde que la adquirí, sólo me han pasado puras cosas, no sé si llamarlas malas, pero... quedar cesante (llevo varios meses así), tener que vender muchas cosas para tener que comer, tener que separarme después de muchos años de relación, y muchas otras cosas más, que están de sobra contarlas... todo eso se lo atribuyo a ella...

Y bueno, me dirás... todo será quizás sugestión... el asunto es que la moldavita la adquirí para regalársela a mi pareja. Y así lo hice hace un año justo, pero al otro día de regalársela, a ella le roban su notebook, y a los pocos días choca. Después de un par de semanas de penurias, me la devolvió. Pero volviendo a mí la moldavita, desde que la tuve, sólo me ha traído ataos.

Debido a mi separación, fui un par de veces a un tarotista, que me aseguró cosas positivas para mi futuro... estuve en contacto con él hasta que desapareció del mapa. Nada de lo que me dijo se cumplió... y siento que como que se arrancó de mi... y ahora me está pasando lo mismo con otro tarotista de acá en Stgo, quién me aseguró que mi futuro lo construyo yo y que es impredecible.

En estas últimas semanas he ido dejando la moldavita fuera de mi cuerpo y regañándola, porque me da la sensación de que tiene vida propia, y que me ha traído pura mala suerte... y hace una semana... desapareció de la nada, de mi escritorio... y eso que vivo con familiares que jamás se meten a mi pieza. Nadie sabe de ella... y la he buscado como condenado. Dentro de mi, algo se alivió... me siento mejor... y espero que mejore mi suerte... ojalá encontrando pega pronto.

Pero esa es mi historia, por si algún día te da con tener una. Piénsalo 3 veces antes, porque sin duda es un cristal poderoso y que actúa en dimensiones que uno no conoce, y si uno no está preparado para ella, ella trata de ajustarte a ti a su realidad... la cual es quemar todo el karma que se pueda en esta vida. Desde ya, ya no quiero más mala suerte, ni quiero que a alguien de mi familia le pase algo trágico, para que yo queme más karma... Por eso me gusta la idea de que sea ella misma quien haya partido.

¿¿¿Coincidencias???... Quizás sí, quizás no, pero los hechos que viví avalan su influencia. Y lamentablemente, fueron hechos desagradables. Así que yo, por una parte estoy feliz de su desaparición, si ello conlleva puras cosas mejores a partir de ahora en mi vida; y extrañado, porque ese bicho no pudo haber desaparecido de la nada. Y créeme que soy ordenado para mis cosas.

Últimamente me estaba doliendo mucho la cabeza como punzadas en ciertas partes, y mi corazón ha estado latiendo más fuerte. Algo me dice que ahora ella está dentro de mi (me estaré volviendo... loco??). Espero realmente que se haya ido... por fi. Y eso, querido amigo Xentor.

Te lo cuento porque vi que publicaste un artículo sobre ella. Y tengo experiencia en minerales y rocas. Lo que me pasó con la moldavita no tiene una explicación, para mí, racionalmente objetiva. Si quieres hacer un comentario público de mi historia, hazlo.

Una vez, le pasé mi moldavita a un amigo mío, y me la devolvió al instante... me dijo que sintió mucho calor en su mano... O sea, si quieres una, ve por ella pero... considera mi historia. Me extrañaba también que muchos pensamientos que tenía se materializaban muy pronto. En general, malos presentimientos. Yo le hablaba mucho, como que "le daba vida", pero era igual que un bebe o mascota... es catete... y a veces pensaba algo... y "zas", se materializaba... o pensaba en un amigo, y ese amigo que no me llamaba en años... me llamaba!!! Por eso creo que muchos de mis miedos se materializaron con ella... y claro! También cosas buenas... pero se me fue de las manos... y desapareció. En estos días pensaba en deshacerme de ella... pero incluso recuerdo que le dije que se fuera por sí misma... una locura, pero... desapareció.

Si aparece de la nada, creo que la pondré en venta, no lo sé... ya me da miedo pensar. Cuando mencionaste el ergomenón en una crónica de las tuyas, instintivamente pensé que quizás haya sido moldavita pura, porque la que existe acá en la Tierra está contaminada con parte de la con parte de la corteza que se fundió con el meteorito que cayó.

Cuidate.
Elkanim Xentinel

UPDATE: Y al final, nunca apareció. En todo caso, teniendo más orden en mi vida, volveré a buscar una. Igual me responsabilizo en parte de toda mi "mala suerte". Son mis pensamientos los que la construyeron. El asunto es que las situaciones vividas me hicieron crecer con dolor, me obligaron a madurar a la fuerza, y la moldavita potenció eso, porque ésa fue su misión en mi camino en ese período de mi vida. Yo pedí vacaciones al Universo (lo revisé y así fue, lo postée en mi muro un día cuando estaba chato con la pega)... y ella potenció esa idea como "tiempo libre sin límites para descansar", como una orden imperativa del universo... y me echaron de la pega.

Traté también para ver suerte en los juegos de azar... pero no accedió a eso. Ella potencia la auto realización interior, te pone pruebas en tu camino para que crezcas, madures y quemes karma... pero con un fin de luz. No sé si ella volverá a mi vida; quizás sea otro el cristal de moldavita que adquiera, pero soy plenamente consciente de que primero debo realizar un aseo profundo de mi vida, para recibirla en paz y para recibir lo que ella me traiga. Si uno no está sano, no puede darle sanidad a los demás. Y ella busca a quienes quieren sanar a otros, pero desde el corazón. Yo aprendí la lección.

Pensando en su nombre en español, igual me llama la atención. Fíjate que:
Vita = "Vida", en italiano.
Molda ==> Molde = Objeto hueco que da su forma a la materia fundida que en él se vacía.
Moldavita ==> Objeto que da forma a la materia "fundida" (espiritual o trascendental?) que en la VIDA se vacía.
O sea, la moldavita da la forma a las experiencias transcendentales que llegan a tu vida vacía. Es solo una interpretación personal.

domingo, 1 de marzo de 2009

Umiña: El Tesoro de Atahualpa

Lo que sigue es un extracto de «Los Cristales de Poder y el Encuentro Mundial en Ecuador», de Rafael Calderón, de Misión Rahma. Agregamos alguna información entre corchetes, para facilitar la comprensión del lector.


LA UMIÑA

En el Ecuador se ha difundido el antiguo relato de una piedra de poder de color verde, que estuvo en manos de varias culturas, entre ellos Los Cañaris, los Mantas y finalmente los Incas.

La leyenda sobre la Umiña estuvo presente en la época prehispánica; el Cronista Cieza de León comenta en sus crónicas que la tribu de los Mantas, que eran «Gigantes» en el litoral ecuatoriano, veneraban a una diosa con grandes poderes. La diosa era una piedra de fina esmeralda verde cuyo valor podía exceder a todos los tesoros juntos. Su fama se extendió incluso a Centroamérica donde llegaban enfermos en busca de sanación. Los indios al enterarse de la llegada de los españoles escondieron la piedra.

Otra leyenda importante narra:

Cuando Huayna Capac, junto con los ejércitos imperiales, realizaba la conquista de la parte norte de Ecuador, se encontró con la dura resistencia de la cultura Quitucara, nativos de esta zona (Quito), fue tan dura la lucha que llevó años; al ver los Incas que por esta vía no conseguían sus objetivos, decidieron utilizar otra «táctica» que consistiría en contraer matrimonio con alguna princesa noble. Fue así, como el Inca se casó con la reina Quilago y producto de esta unión nació Atahualpa. Quilago, como una ofrenda al Inca, regaló la Umiña, que era una piedra de color verde con extraordinarios poderes.

Por otra parte en el libro de Patrich Riviere «El Grial, historia y símbolos» hay un relato muy interesante, en el cual se analiza un artículo publicado en la revista Atlantis (Nº 257).

El texto narra, que en la antigua Amazonia Ecuatoriana dos policías descubrieron cinco cadáveres decapitados y devorados por las hormigas, esto sucedió el 1 de octubre de 1847, uno de los cadáveres contenía una botella que en su interior se encontraba un extraño relato: el fallecido se llamaba Caetano Osculati, él habría curado en Quito-Ecuador a Don Procopio Hurtado de Mendoza, uno de los últimos descendientes de los Incas. Osculati se ganó la confianza de don Procopio, motivo por el cual el anciano le habría confiado la historia del último emperador Inca Huayna Capac y el testamento que el Inca dejó, el texto decía lo siguiente:

«Cuando habré muerto, les recomiendo abrirme, dejarán mi corazón en Quito en testimonio del amor especial que le tengo a esta ciudad. Pero mi cuerpo deberá ser depositado en el Cuzco, entre mis ancestros. En cuanto a mi cráneo, será llevado a Manta en homenaje a la Diosa Verde».
Osculati explicó a Mendoza cómo había heredado parte de este secreto, que estaba constituido por un Manuscrito y un Relicario. Su secreto era el poder de los Incas.

El Manuscrito era un texto oral y sibilino, un Quipus sagrado tejido en lino de oro y plata, destinado a perpetuar la información y servir de ayuda memoria a sus detentadores.

El Relicario supuestamente contenía el alma captiva de la Diosa, era de oro con piedras talladas de un inestimable valor.

Pero los dos hijos de Huayna Capac, Atahualpa y Huáscar se peleaban sin cesar, y su padre para obligarles a entenderse había decidido entregar a uno el Quipus y al otro el Relicario. Lamentablemente, esto no fue un factor de reconciliación para los dos hermanos que se pelearon todavía más, como nos enseña la historia de la conquista española. Luego, no se sabe cómo el Manuscrito y el Relicario se encontraron nuevamente reunidos.

Osculati se posesionó luego del relicario que contenía, como se puede imaginar, una magnífica esmeralda, razón por la cual escribió lo siguiente:

«Yo no transmitiré a cualquier persona el secreto de la diosa verde, este secreto que me cuesta la vida, allí está, esta copa fabulosa, tallada en una sola esmeralda y gracias a la que el Inca supremo captaba todo el poder de las estrellas. Es la más grande esmeralda del mundo, ella alcanza en mis manos abiertas. Está tallada en forma de copa pentagonal. Ella es sagrada, ella es mágica. Permite desplazar montañas, pero no salvará la vida del extranjero que la robó... Estoy solo, mis ojos se velan, pronto no tendré la fuerza de escribir... la palabra clave, la palabra mágica es: Umiña».
Umiña en Quechua significa: Esmeralda.

Este texto fue transmitido de generación en generación desde fines del imperio Inca, Osculati finalmente resumió:

«El que conoce el secreto de la piedra verde ligera y brillante, obtendrá el don de elevarse como las palomas hacia las alturas del cielo, será llevado por los aires como el cóndor, encima de las montañas sagradas y conocerá la revelación divina por el ala, el fuego y la piedra fundamental».
Curiosamente en este relato se dice que la Umiña es una esmeralda tallada en un vaso pentagonal, comparemos con el relato del grial dado por el trovador alemán Wolfram von Eschenbach en su obra Perceval en la cual describe que el Grial es la piedra caída del cielo (Lapis ex coelis) o también menciona la esmeralda caída de la frente de Lucifer (lux, lucis et fero, je porte la lumiére).

En la misma obra, encontramos el siguiente relato que textualmente dice:

«No todos los Ángeles habían felizmente seguido a Lucifer en su caída espiritual. Entre ellos, algunos habían depositado la esmeralda sobre la tierra, luego ellos se repartieron hacia otros cielos, pues eran demasiado puros como para quedarse aquí abajo... Desde entonces, eran hombres que se convirtieron en cristianos, por el bautismo, y tan puros como los Ángeles que debían cuidarlos. Eran hombres de alto rango a los que se llamaba para cuidar el Graal.

»Después de haber depositado esta gema preciosa sobre la Tierra, los Ángeles tomaron la precaución de tallarla en el vaso sagrado que debía servir en el momento de la institución de la cena del Jueves Santo».

DEVELANDO EL ENIGMA DE LOS LLANGANATES

Tal como sugerían las comunicaciones [telepáticas de los Guías Extraterrestres] el viaje se realizó en los primeros días de Agosto [del 2003], participaron 4 hermanos del grupo de Quito, Daniel García, Cecilia Novoa, Claudia Fayad y Danilo Andrago, siete años habían pasado desde la última vez que se visitó los Llanganates, guiados por Daniel García. El grupo contactó con una familia de lugareños quienes fueron un factor de apoyo, por su calidad humana y entrega. Llegaron a la zona de la Laguna de Yanacocha y acamparon en una cabaña cedida por sus guías, después de recorrer un auténtico pantano.

Los Llanganates es un páramo y ceja de selva, que abarca 3 Provincias del Ecuador Cotopaxi, Tungurahua y Napo, ubicado en la zona central del País, rico en leyendas y escenario de la historia andina en época del incario.


EL TESORO DE ATAHUALPA

De acuerdo a la historia Andina, una vez fallecido Huayna Capac, sus hijos Atahualpa y Huáscar, sostenían una guerra civil encarnizada, que concluyó con el arresto de Huáscar. Atahualpa se afincó en Cajamarca, al mismo tiempo en Tumbes desembarcaban Gonzalo Pizarro y sus acompañantes españoles, tiempo después Atahualpa fue tomado prisionero por parte de Pizarro. Atahualpa lleno de dudas y celos ordenó el asesinato de Huáscar por parte de sus ejércitos, sintiéndose de esta forma único rey Inca, y soberano del Tahuantinsuyo.

Como rescate, Atahualpa ofreció llenar una habitación completa con objetos de oro y plata a sus captores. De todas partes del imperio llegaban caravanas trayendo el ambicionado metal. Rumiñahui, uno de los generales de los ejércitos de Atahualpa, se dirigía a Cajamarca comandando una caravana que llevaba gran cantidad de tesoros para liberar a su rey.

Pero a medio camino llegó la noticia fatal, Atahualpa había sido asesinado por los españoles.

Rumiñahui indignado, decidió esconder su cargamento, regresó a Quito, recogió todos los tesoros existentes e incendió la ciudad, finalmente se refugiaría en los Llanganates, sitio que lo conocía perfectamente por ser oriundo de esta zona. Lugar inhóspito por su clima extremo, donde las lluvias y la neblina son los perpetuos acompañantes.

Cuenta la historia, que frente a la laguna de Yanacocha, Rumiñahui lanzó todos los tesoros a la laguna, e incluso algunas versiones dicen que después de suicidó.

Varias expediciones se realizaron en busca del tesoro, pero todas fracasaron en sus intentos.

El misterio de los Llanganates toma proporciones colosales cuando entra a escena la historia del soldado español Valverde, quien se une en matrimonio con una indígena. De la noche a la mañana, Valverde pasa de una situación económica muy escasa a una posición de opulencia que no supo disimularla, regresó a vivir a España y en el lecho de muerte decidió confesar el secreto de donde obtuvo su riqueza. Confesó que su suegro, indígena descendiente de los Incas, le enseñó el lugar donde Rumiñahui escondió el tesoro.

Valverde redactó la ruta de acceso al tesoro, de esta forma, surgió un documento que se denomina el «Derrotero de Valverde», donde se describe la ruta a seguir dentro de los Llanganates. Incluso el rey de España ordenó buscar aquel tesoro que según confesión de varios indígenas, decían ser muy grande. En algunas versiones se dice que un indígena al ser consultado sobre cuánto más oro existía, él tomó una mazorca de maíz, la desgranó en su totalidad y apiló todos los granos y separó uno sólo y dijo: «sólo esto es lo que les han dado».

Como era de suponer, decenas de expediciones se han realizado, con el documento en mano, volviéndose los Llanganates un mito, que incluso el prestigioso Discovery Channel le ha dedicado un extenso documental.


EXPERIENCIA EN LA BASE ELIEL

El tiempo pasó, y llegó Noviembre [del 2003], esta vez yo acompañaría al grupo anterior en esta nueva incursión. Sin mayor novedad llegamos a la laguna Yanacocha, con un clima excelente, por encontrarse despejado e incluso el sol apareció, situación inusual al máximo en este sitio, esto lo tomamos como una señal de que íbamos por buen camino.

Los trabajos nos permitieron recibir comunicaciones [telepáticas] en las cuales los guías [extraterrestres] nos anunciaban que se aperturaría una puerta dimensional que nos proyectaría a un retiro intraterrestre en el interior de aquel lugar. Comunicados que se confirmaron con un avistamiento que Daniel vio con claridad al ver una nave ocultarse detrás de las nubes.

En la noche nos acercamos a la zona que indicaban los mensajes, apreciamos una concentración de energía que iluminaba el sitio.

Varios de nosotros fuimos proyectados al ingresar por aquella puerta, Daniel y yo fuimos recibidos por unos seres muy altos de aspecto humanoide. En la información que nos transmitieron, nos decían que este lugar era una base de Guías de Apu [Planeta del Sistema Alfa Centauro B, a 4.3 Años-Luz de nosotros], quienes eran técnicos en el manejo de unas máquinas parecidas a las computadoras actuales, pero de una capacidad de almacenar información muy superior, información que guardaban en Cristales, resultando ser una auténtica biblioteca de información.

En su experiencia personal, Daniel incluso vio cómo Rumiñahui cuyo aspecto era de un indígena muy corpulento con unos brazaletes en los brazos y un penacho de plumas en la frente, desconcertado, consultaba a estos seres por qué estaban sucediendo estos acontecimientos tan dolorosos; entre otros, la guerra civil y la captura y muerte de Atahualpa. A esta información añadieron que en esta zona habitaron una raza de gigantes conocidos como los El. Como también había ocurrido en otros lugares del Ecuador como por ejemplo: Cuenca y Manta. También ve como Rumiñahui hacía entrega de un objeto de mucha importancia y valor.

En mi experiencia personal aquel ser alto que me recibió que reconocí como [el Guía de Apu] Antarel, me dice que el nombre de aquella base en los Llanganates es ELIEL.

Por otro lado me explicaron que los Incas conocían la existencia de estos retiros y que incluso hubo un grupo de ellos que eran «contactados», manteniendo la guía y comunicación con los hermanos del espacio.

Además, informaron que ellos entregaron a nuestros antepasados una piedra de color verde, que tenía un nombre conocido por nosotros: «La Umiña» y después, dijeron algo que me desconcertó:

—El verdadero motivo de la riña entre Atahualpa y Huáscar era por quien poseía aquella piedra de poder, que capacitaba al Inca con poderes extraordinarios, por ello quien la poseía era el Inca o el soberano.
Rumiñahui al ver que Atahualpa había sido muerto por los españoles, se encontró ante la inseguridad de qué hacer con la Umiña, ¿qué pasaría si la piedra pasaba a manos de los españoles? Se preguntaba... ¡sería una catástrofe!, entonces decidió devolverla a quienes se la entregaron. Conocedor del retiro y base intraterrestre en los Llanganates, emprendió camino. En la experiencia, vimos cómo Rumiñahui devolvía la Umiña a seres muy altos.

Ya podíamos entender, el verdadero tesoro de Atahualpa, era aquella piedra...

Reflexionamos que esto contradecía la historia oficial. Pero bueno, por algo los hermanos mayores, siempre nos dijeron que recibiríamos información que cambiaría nuestra forma de pensar y lo que hasta ese entonces creíamos.

Daniel ve cómo una vez cumplida la decisión de devolver la Umiña, Rumiñahui corta el cuello de sus acompañantes guerreros para que este hecho se mantenga en absoluto secreto, ya que los españoles se encontraban cerca y después, él mismo se suicidó cortándose la garganta con un cuchillo.

Daniel quedó muy impactado al «recordar» que uno de aquellos guerreros era él...

Finalmente Daniel observa unos cristales agrupados de forma concéntrica: el guía le explica que a través de ellos se encuentran ayudando a disipar la energía telúrica de la Tierra.

[...]

También se puso conocer que estos Cristales no sólo se encuentran en El Cajas, sino que estarían repartidos en otros lugares de nuestro mundo. Rubén Astacio de los grupos de República Dominicana nos comunicó que habían tenido experiencias en su país con cristales verdes similares, pero todavía no entendían a cabalidad sus usos. Aurora Zamora, de los grupos de Chile, también nos informó que habían vivido experiencias similares. Por otro lado, en las comunicaciones recibidas, los Guías nos informaron que también los cristales existen en el Roncador (Brasil).

Los Cristales de Poder de Tumibamba

Lo que sigue es un extracto de «Los Cristales de Poder y el Encuentro Mundial en Ecuador», de Rafael Calderón, de Misión Rahma.

La experiencia descrita ocurre el 26 de Junio del 2003, en el Parque Nacional de El Cajas, ubicado a 33 Kms al noroeste de Cuenca (Ecuador), ciudad que fue conocida en la antigüedad como Tumibamba.

Agregamos información entre corchetes, para facilitar la comprensión del lector. El video del final es de otro Contactado, el colombiano Carlos Torres.



A la hora señalada en las comunicaciones [telepáticas con los Guías Extraterrestres], nos dirigimos al lugar en el que percibimos que se darían las experiencias, detectamos concentraciones especiales de energía justamente en una zona que resultó estar al pie de un pequeño bosque de árboles de papel.

Trabajamos en grupo para aperturar una puerta dimensional a través de nuestro poder mental y la mantralización de la palabra Zin-Uru. Después de varios minutos, Richard [González, de Perú] se adelantó buscando confirmar que la energía del Xendra [Portal Dimensional] estaba ya manifiesta; ratificando que así era, regresó al grupo y dijo:

—La puerta ya está abierta, el que sienta que debe ingresar, que lo haga.

Inmediatamente sentí que tenía un compromiso que cumplir, y no dudé que el llamado a vivir esa responsabilidad en nombre del grupo, me tocaba en esa oportunidad a mí.

Me dije a mí mismo: «Adelante, Rafael, no dudes».

Fui avanzando lentamente y estiré mis manos buscando de esa forma sentir la energía del Xendra.

Al poco tiempo veía una ligera neblina blancuzca azulada, me acerqué hasta ella, cerré los ojos y caminé lentamente. Con mis manos sentí aquella energía y los cambios en la temperatura. En seguida me detuve al darme cuenta que ya me encontraba «adentro».

De inmediato me vi proyectado al interior de la tierra ahí en el Cajas, me encontraba en una galería subterránea de amplias dimensiones, ésta se hallaba en penumbra, podía ver la existencia de estalactitas y estalagmitas; al fondo del recinto aprecié el resplandor de una luz de color verde claro que me llamaba la atención.

Me dirigí hacia aquella luminosidad, y al acercarme... pude ver una gran cámara en donde se encontraban muchos cristales de grandes dimensiones que emanaban aquella luz de color verde, se encontraban apilados de una forma ordenada. De pronto escuché en mi mente que alguien me hablaba; no veía a nadie pero lo escuchaba claramente, como si me hablase al oído y decía:

—En este lugar habitan actualmente de forma física un grupo de Neoatlantes, supervivientes de la destruida Atlántida. Ellos llegaron por el mar, trayendo lo que has visto... Estos cristales tienen un poder muy especial. En la Atlántida —decía—, se manejó un conocimiento y energías muy desarrolladas, entre otras, la de las pirámides y los cristales.

De inmediato me vi proyectado a aquellos días en donde la Atlántida todavía se encontraba en la superficie, conforme aquella voz hablaba, yo veía imágenes de lo que narraba.

Vi a un grupo de hombres de cabeza rapada con un mechón de pelo en el centro de la cabeza, corrían apurados, vestidos con túnicas de color blanco recortadas hasta las rodillas y hasta los codos en sus brazos, colocaban unos cristales de gran tamaño en unas embarcaciones a orillas del mar. En ese momento escuché nuevamente aquella voz:

—En la Atlántida existía un grupo de sacerdotes que manejaban y custodiaban los cristales, se llamaban los KIKIWANIES. Ellos, al saber de la inminente destrucción de su civilización, evacuaron, llevando consigo aquellos cristales. Fueron siete sacerdotes los que llegaron a América, descendieron en las costas y a través de túneles avanzaron hasta esa zona de EL CAJAS, y aquí guardaron su tesoro...

Esta información me estremeció, recordé en ese momento un sueño muy vívido e intenso que tuve hace 12 años, en el cual me encontraba con los mismos personajes, los cuales me decían que en el pasado había tenido una relación con ellos, siendo parte de este grupo de custodios de los cristales; y ahora nos volvíamos a reencontrar...

—Los siete sacerdotes escogieron este lugar por sus condiciones geográficas, telúricas y minerales, ya que al haber tantas lagunas y ser un gran humedal, la energía que emiten estos cristales podía ser controlada y canalizada adecuadamente —añadió la voz.

Recordé que en El Cajas existen grandes yacimientos de Cristales de cuarzo y de mármol, confirmando lo que aquella voz me decía.

Me acerqué a aquellos cristales, los veía con sus formas pentagonales y octogonales, pero daban la impresión de estar inactivos. Enseguida escuché:

—Estos Cristales tienen el poder de eliminar aquella fuerza que envuelve su mundo, y que los mantiene en un tiempo alternativo, diferente, y que hace que todo espíritu que encarna en la tierra, olvide sus experiencias anteriores; los cristales les permitían «recordar» sus existencias (vidas) anteriores y también activar las capacidades psíquicas que por la misma fuerza las pierden.

Inmediatamente se me vino a la mente la imagen de Alcir, el guardián del mundo intraterreno, que de acuerdo al relato de Richard González, y al gráfico realizado de él, llevaba en la cabeza una especie de casco y en la parte frontal tenía un cristal de color verde, ¿sería acaso ese cristal del mismo tipo del que veía ahí en el Cajas, y que permitiría un estado de conciencia diferente a estos habitantes del mundo subterráneo?

También recordé el mito ecuatoriano de la Umiña... todos los relatos al respecto, coinciden en que la Umiña, era una piedra de color verde que proporcionaba ciertos «poderes» a quien las poseía. Además me acordé del Grial y la leyenda que narra que fue creado de una esmeralda verde, caída de la frente de Lucifer...

Me encontraba absorto en mis pensamientos cuando escuché nuevamente:

—Tendrán que venir en otras ocasiones, en grandes grupos de la misión, para activar estos cristales, y ustedes beneficiarse de su influencia como grupo y después envolver todo el planeta y su humanidad, para que este Mundo se eleve a un nuevo estado de conciencia.

»Este lugar ha sido escenario de enfrentamientos —escuché claramente—, entre aquellas fuerzas que están en pugna en su mundo, unos protegiendo este tesoro, y los otros intentando destruirlo».

Mientras tanto veía imágenes de naves en conflicto que enviaban rayos que al chocar con la tierra producían grandes explosiones, y por eso en este lugar se aprecian gran cantidad de rocas diseminadas por todas partes.

Finalmente escuché:

—Pronto recibirán las fechas en que deben volver, hasta tanto los estaremos aguardando.

Lentamente fui regresando, hasta que me encontré con el grupo.


Carlos Torres: El Regreso de los Hombres Azules