sábado, 11 de abril de 2009

Níama: La Fuerza Vital

Para la Tribu Dogón del Malí (África), el Níama es la Energía o Fuerza Vital distribuida en todo cuerpo vivo. Los Dogón creen que la sangre contiene el Níama y que se transmite también por herencia. Ellos realizan algunos sacrificios de animales con el fin de cargar el altar del Níama de estos animales consagrados a los Iniciados y a los Dioses.

La descomposición sumeria de este término en NI.AMA, puede traducirse como «La Potencia del Amo».

En el Templo de Jerusalén, los hebreos realizaba una práctica similar para el Dios Yahweh. Los sacrificios de animales que allí se practicaban tenían por objetivo absolver al pueblo de sus pecados o faltas o para acompañar un voto o petición. Se reservaban algunas partes del animal consagrado a Yahweh y el resto era compartido entre los sacerdotes oficiantes en el Templo.


Esta clase de sacrificio se denomina en hebreo Shélamim en hebreo («Sacrificio de Paz»). Este término desglosado en Emesa (la «Lengua Matriz» que incluye las partículas sumerio-asirio-babilónico) aporta la siguiente definición:

SHE: Porción o parte.
LA: Deseo, voluntad o voto.
MIM: Se une con el sumerio MUS, que evoca la divinidad y es colocado como primer elemento de los nombres divinos.

SHE-LA-MIM: «Parte de la Voluntad del Dios».

Encontramos en este término todas las reservas formuladas antes por los «Dioses» para que el ser humano nunca tenga que nombrar directamente sus nombres o mencionar su fisonomía. En efecto, la partícula MUS o MIM (apariencia, aspecto, diadema o corona real, parpadeo) se confunde con su homófono sumerio MUS (reptil, serpiente). De esta severa doctrina se deriva la prohibición formal, en los hebreos, de representar el verdadero aspecto de Yahweh o los Elohim (Dioses).

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